Terremoto en Indonesia dejó al menos 38 muertos tras un sismo de magnitud 7,7 registrado la mañana del sábado 15 de agosto frente a la costa de la isla de Flores, en la provincia de Nusa Tenggara Oriental. El movimiento provocó daños en viviendas, escuelas, centros de salud y edificios gubernamentales, además de deslizamientos de tierra que bloquearon carreteras y dificultaron el acceso de los equipos de emergencia.
Registrado aproximadamente a las 6:00 horas, tuvo su epicentro a unos 68 kilómetros al noroeste de Ende, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), y fue seguido por varias réplicas. Las autoridades emitieron inicialmente una alerta de tsunami, que posteriormente fue levantada, aunque se registraron olas de hasta un metro en Maurole, en Ende.
Pánico, evacuaciones y labores de rescate
La fuerza del terremoto provocó que habitantes de distintas localidades huyeran de sus viviendas. En Nagekeo, alrededor de 2.000 personas fueron evacuadas como medida preventiva, mientras los equipos de rescate trabajan entre los escombros para localizar posibles sobrevivientes.
La BNPB informó que centros de salud, escuelas, oficinas gubernamentales y más de 50 viviendas resultaron dañados. Las labores de emergencia se han complicado por el terreno montañoso y fragmentado de Flores, además de los deslizamientos que bloquearon varias carreteras. Las autoridades desplegaron equipos de respuesta y un helicóptero para llegar a las zonas de difícil acceso.
Theresia Uta, una residente de 52 años de Maumere, relató que se encontraba desayunando cuando comenzó el movimiento y tuvo que sujetarse de un árbol durante varios minutos.
“El temblor fue extremadamente potente y violento”.
En el Seminario Mayor Católico Romano de San Pedro, en Sikka, estudiantes y religiosas también tuvieron que escapar cuando parte del techo de un salón se derrumbó. El rector, Guidelbertus Tanga, informó que al menos un sacerdote sufrió una fractura de pierna al saltar desde el segundo piso para ponerse a salvo.
Indonesia se encuentra en el Cinturón de Fuego del Pacífico y es una de las zonas con mayor actividad sísmica del mundo. El país todavía arrastra la memoria del tsunami de 2004, provocado por un terremoto de magnitud 9,1 frente a Sumatra, que causó más de 220.000 muertes en las costas del océano Índico, así como de los terremotos y tsunamis que golpearon Lombok y Sulawesi en 2018.
Terremoto en Indonesia: una emergencia que aún no termina
Aunque la alerta de tsunami fue cancelada, las autoridades mantienen las labores de búsqueda y evaluación de daños mientras continúan las réplicas. La cifra de 38 fallecidos podría modificarse conforme los equipos logren acceder a las zonas más afectadas.
La tragedia vuelve a evidenciar la importancia de contar con construcciones resistentes, vías de evacuación y sistemas de emergencia capaces de proteger a comunidades aisladas. Sobre todo para un país que ha sufrido otros terremotos de mayor magnitud y que esten dentro del Cinturón de Fuego del Pacífico.

