Las protestas por incendios forestales en Indonesia se intensificaron el 19 y 20 de octubre de 2026. Estudiantes y residentes exigieron medidas urgentes ante los incendios, la contaminación del aire y las disputas entre el Gobierno central y las autoridades provinciales.
Protestas por incendios forestales en Indonesia cuestionan la gestión gubernamental
El 19 de octubre, una estudiante universitaria encabezó una manifestación frente a la oficina del gobernador de Kalimantan Central, Agustiar Sabran, en Palangka Raya. Exigió que presionara al Gobierno central para declarar los incendios como desastre nacional. Según The Straits Times, el gobernador escuchó a las personas manifestantes, prometió regresar después de rezar, pero no volvió.
La protesta coincidió con movilizaciones contra el costo de la vida, el desempleo juvenil y la corrupción, en vísperas del segundo aniversario del Gobierno de Prabowo. La emergencia ambiental también afecta a países vecinos, como Singapur y Malasia, debido al humo que atraviesa las fronteras.
La contaminación provocada por los incendios y otros factores industriales ha deteriorado peligrosamente la calidad del aire, teñido el cielo de naranja y agravado las enfermedades respiratorias. Mientras el Gobierno central y las autoridades provinciales se enfrentan entre sí, señalándose mutuamente y eludiendo responsabilidades, millones de personas quedan expuestas a los efectos de una crisis climática que amenaza su salud y sus ecosistemas.
En medio de esta situación, quienes han contribuido a proteger el medioambiente han sido los voluntarios, que han acudido a combatir los incendios y a salvar a los animales de la zona.
Disputa por las concesiones forestales y sanciones a empresas
La crisis enfrenta al Gobierno central con las autoridades provinciales por el control de los permisos forestales. Desde la aprobación de la Ley de Creación de Empleo de 2020, Yakarta concentra buena parte de las competencias sobre las licencias empresariales, mientras los gobiernos locales reclaman recursos y facultades para responder a los incendios.
Joni Harta, responsable de la agencia ambiental de Kalimantan Central, cuestionó que su provincia deba combatir fuegos en terrenos cuyos permisos fueron otorgados por el Gobierno central. También reclamó fondos pendientes para la reforestación y advirtió que las limitaciones presupuestarias dificultan la supervisión de las empresas.
Por su parte, el Ministerio de Silvicultura sostiene que la prevención es una responsabilidad compartida. El 20 de octubre anunció sanciones administrativas contra 32 empresas por incendios en terrenos que abarcan 12.926 hectáreas, además de procedimientos penales contra 125 personas y empresas. Estas investigaciones no equivalen a sentencias definitivas de culpabilidad.
Contaminación del aire y consecuencias para la población
La superficie quemada alcanzó 1.92 millones de hectáreas al cierre de septiembre, según datos de Nusantara Atlas citados por Reuters. La sequía asociada al fenómeno de El Niño, la degradación de las turberas y las prácticas de quema para despejar terrenos contribuyen a la propagación del fuego.
La emergencia también representa una crisis sanitaria. Reuters informó que las autoridades registraron 283.270 casos de enfermedades respiratorias en siete provincias afectadas. La exposición al humo perjudica especialmente a las comunidades con menos recursos para acceder a atención médica o proteger sus hogares de la contaminación.
Las consecuencias requieren medidas que contemplen las necesidades de mujeres, niñas, personas mayores y quienes enfrentan mayores riesgos sanitarios, así como de las comunidades que dependen de los bosques para subsistir.
Las protestas por incendios forestales en Indonesia exigen responsabilidades verificables, prevención y transparencia sobre las concesiones empresariales y los recursos públicos. La rendición de cuentas debe acompañarse de medidas para restaurar los territorios y proteger la salud de la población.
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