Mujeres de Indonesia combaten incendios forestales en Kalimantan Occidental, en la isla de Borneo, a través de una iniciativa comunitaria que reúne a más de 100 voluntarias. El grupo, conocido como Power of Mama (El poder de mamá), participa desde 2022 en la prevención y extinción de incendios de turberas, una amenaza recurrente para los bosques y la salud de las comunidades rurales. Durante la temporada de incendios de 2026, las brigadistas también han tenido que enfrentar comentarios sexistas que cuestionan su capacidad para realizar estas labores.
La iniciativa reúne a mujeres de una docena de aldeas, muchas de ellas madres y responsables de las tareas domésticas, quienes patrullan diariamente sus comunidades para detectar humo y responder ante posibles incendios. Su participación ha cuestionado los roles tradicionales de género en una región donde la extinción de incendios se considera una actividad masculina.
Mujeres de Indonesia combaten incendios forestales pese a los prejuicios de género
En la aldea de Tanjungpura, Ramilah, una mujer de 46 años, participa en las operaciones contra incendios junto con otras voluntarias. Durante una jornada de septiembre, el grupo se trasladó en motocicletas y camionetas hasta una turbera afectada por el fuego. Equipadas con uniformes naranjas, botas de goma, cascos y mascarillas quirúrgicas, las brigadistas trabajaron durante horas para controlar las llamas y evitar su propagación.
En declaraciones a la agencia AFP, Ramilah reconoció que inicialmente recibió burlas por su participación, aunque aseguró que la percepción de algunas personas ha comenzado a cambiar.
«Ha habido comentarios sarcásticos. Hemos explicado que nuestra intención es buena, ayudar… y, alabado sea Dios, la comunidad ha comenzado a aceptarlo», declaró Ramilah a AFP.
La voluntaria explicó que decidió incorporarse para proteger los bosques y reducir la exposición de su familia al humo tóxico, que incluso ha impedido que su hijo asista a la escuela. Sus jornadas comienzan al amanecer con el cuidado del ganado, la alimentación de los peces que cría su familia y otras tareas domésticas. Posteriormente, participa en patrullajes que suelen realizarse entre las diez de la mañana y la una de la tarde, antes de regresar a casa para continuar con sus responsabilidades.
Los incendios forestales amenazan la salud y los bosques de Indonesia
Los incendios forestales en Indonesia se han intensificado durante 2026. Según una actualización de Nusantara Atlas publicada el 21 de octubre, aproximadamente 1.9 millones de hectáreas resultaron afectadas por el fuego entre enero y septiembre, una superficie que no equivale necesariamente a vegetación destruida en su totalidad. Los incendios están relacionados con las sequías, la degradación de los bosques y las prácticas de tala y quema utilizadas para habilitar terrenos agrícolas.
En Kalimantan, el drenaje de las turberas facilita que el fuego se propague bajo tierra durante semanas o meses y produzca grandes cantidades de humo tóxico. La contaminación afecta la salud respiratoria, interrumpe las actividades escolares y amenaza ecosistemas que albergan especies como el orangután de Borneo. Ante esta situación, Power of Mama, respaldada por la organización conservacionista International Animal Rescue, surgió después de los graves incendios de 2019 para fortalecer la prevención comunitaria.
Aunque las mujeres de Indonesia combaten incendios forestales y participan directamente en la protección de sus aldeas, todavía enfrentan resistencia social. Mita Anggraeni, coordinadora de la iniciativa, explicó a AFP que algunas personas consideran que las mujeres no están capacitadas para controlar el fuego, aun cuando los incendios los sobrepasan y ha tenido un abandono por parte de las autoridades.
Las brigadistas desafían los roles tradicionales de género
Mutia Mulansari, de 30 años, relató que algunas personas ridiculizaban los patrullajes de las voluntarias y aseguraban que únicamente salían a pasear en motocicleta. Con el tiempo, su trabajo ha contribuido a modificar estas percepciones, ya que los incendios los han sobrepasado desencadenado una crisis ambiental. Su esposo, Roni Irawan, manifestó su apoyo a las actividades de Mutia, aunque destacó que su prioridad era cumplir con las tareas domésticas, una declaración que muestra cómo el reconocimiento de la participación femenina continúa condicionado por las responsabilidades tradicionalmente asignadas a las mujeres.
Las dificultades también incluyen la falta de equipamiento adecuado. Durante las jornadas documentadas por AFP, algunas brigadistas utilizaron mascarillas quirúrgicas como única protección respiratoria frente al humo. Reconocer el trabajo de estas mujeres exige garantizar condiciones seguras, compartir las responsabilidades domésticas y asegurar su participación en las decisiones ambientales.
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