La cantante siria Assala Nasri regresa a Damasco tras 15 años de exilio

Assala Nasri regresa a Damasco tras 15 años de exilio
La artista siria regresó a la capital para ofrecer un concierto ante sus seguidores tras 15 años fuera del país.

La cantante siria Assala Nasri regresó a Damasco el 17 de septiembre de 2026, donde miles de personas llenaron el pabellón deportivo Al Fayhaa para recibirla durante su primer concierto en el país después de unos 15 años de ausencia. La artista permaneció alejada de los escenarios sirios debido a su oposición pública al régimen de Bashar al-Assad y a su respaldo al levantamiento iniciado en 2011.

La artista inició el concierto con una canción vinculada a la lucha por la libertad en Siria y, visiblemente emocionada, se refirió a los años que permaneció lejos de Damasco, su ciudad natal.

“Almas de mi corazón, los extrañé muchísimo.”

Assala Nasri: de la disidencia al regreso de una voz perseguida

Cuando comenzaron las protestas en Siria en 2011, Assala respaldó públicamente las demandas de libertad y dignidad de quienes se movilizaron contra el gobierno de Bashar al Assad. Su postura le valió la expulsión del Sindicato de Artistas y dificultó su regreso al país, mientras las autoridades sirias la acusaban de «traición» y de apoyar a grupos considerados terroristas por el gobierno debido a su abierta oposición política. La cantante, por su parte, ha rechazado el extremismo y el terrorismo religioso, y también ha cuestionado el uso político de grupos como el Estado Islámico, al que señaló como un elemento utilizado por Bashar al-Assad para justificar la continuidad de su poder.

Las consecuencias de su postura también se extendieron fuera de Siria. En 2014, Assala fue retenida en el aeropuerto de Beirut a raíz de una solicitud vinculada a las autoridades sirias, aunque posteriormente fue liberada. Tres años después, en 2017, volvió a ser detenida en el mismo aeropuerto después de que las autoridades libanesas encontraran una pequeña cantidad de cocaína entre sus pertenencias. La artista negó que la sustancia fuera suya y sostuvo que desconocía cómo había llegado a su equipaje, por lo que fue liberada horas después.

Durante los años que permaneció fuera de Siria, Assala continuó su carrera musical y mantuvo públicamente su respaldo al levantamiento de 2011 y sus críticas a Bashar al-Assad. Su regreso a Damasco también generó cuestionamientos de sectores conservadores, que rechazaron algunos aspectos de su concierto y pidieron retirar el respaldo oficial al espectáculo. De esta manera, su retorno reunió en un mismo escenario su trayectoria artística, su postura política y las tensiones que han acompañado su figura desde el inicio de las protestas sirias.

Una nueva Siria que todavía debe demostrar sus libertades

El regreso de Assala ocurre en una Siria que atraviesa una transición política tras el derrocamiento de Bashar al Assad en diciembre de 2024. El nuevo gobierno, encabezado por Ahmed al Sharaa, ha recibido críticas internacionales, mientras organismos de derechos humanos han advertido sobre los desafíos que persisten en materia de protección de las minorías, concentración de poder y garantías fundamentales. La transición también ha estado acompañada por el retorno de personas sirias desplazadas, protestas civiles y demandas de justicia por abusos cometidos durante los años de conflicto.

En este escenario, el regreso de una artista que permaneció fuera del país durante años por su oposición al gobierno anterior representa un cambio significativo, aunque por sí solo no demuestra que hayan desaparecido las formas de persecución política. Una transición democrática también implica garantizar que periodistas, mujeres, artistas, activistas y comunidades históricamente vulneradas puedan expresarse y participar en la vida pública sin temor a represalias por parte de las autoridades o de otros actores con poder.

El propio concierto mostró que la libertad cultural continúa siendo un tema de disputa. Mientras el Ministerio de Cultura presentó a Assala como una figura relevante de la identidad artística siria, sectores religiosos conservadores cuestionaron su presencia y algunos elementos del espectáculo. Su regreso a Damasco, por tanto, se produjo en medio de una sociedad que todavía debate el carácter del nuevo Estado, las garantías para las distintas comunidades y el espacio que deben tener las expresiones culturales y políticas en la nueva etapa del país.

El caso de Assala Nasri en el exilio durante el régimen Assad y la guerra civil en Siria no es el único, ya que se enmarca dentro de una de las mayores crisis de desplazamiento de la historia contemporánea, donde más de 3 millones de mujeres y niñas sirias se vieron obligadas a huir de su país. Esta cantidad de mujeres y niñas exiliadas incluye tanto a figuras públicas y activistas perseguidas por su oposición política, como a millones de civiles que hoy viven como refugiadas en naciones vecinas y Europa, estimándose que más de 145,000 de estos hogares en el exilio están encabezados exclusivamente por mujeres que han asumido el sustento y la protección de sus familias tras la pérdida, desaparición o arresto de los hombres de su entorno.

Para más noticias sobre Siria da click aquí

WhatsApp
Facebook
Twitter
LinkedIn