Protesta estudiantil en Serbia. Varias personas dan la bienvenida a un grupo de estudiantes que han llegado antes de un mitin preelectoral de la "Lista Estudiantil - ¡Los estudiantes ganan!" en Belgrado, Serbia, el miércoles 21 de octubre de 2026. (Foto AP)
Protesta estudiantil en Serbia. Varias personas dan la bienvenida a un grupo de estudiantes que han llegado antes de un mitin preelectoral de la "Lista Estudiantil - ¡Los estudiantes ganan!" en Belgrado, Serbia, el miércoles 21 de octubre de 2026. (Foto AP)

La protesta estudiantil en Serbia reunió a miles de estudiantes y simpatizantes en Belgrado el 21 de octubre de 2026, antes de las elecciones parlamentarias anticipadas del día 25. El movimiento surgió tras el derrumbe de una estructura de la estación ferroviaria de Novi Sad, el 1 de noviembre de 2024, que causó 16 muertes. Desde entonces, las movilizaciones exigen rendición de cuentas por la tragedia, medidas contra la corrupción y garantías democráticas. Las protestas desafían de frente al expresidente Aleksandar Vučić, quien busca retomar el control del gobierno en las cruciales elecciones parlamentarias.

Con banderas serbias, antorchas, cruces y pancartas con el lema «Students win!» («¡Los estudiantes ganan!»), las columnas procedentes de distintas regiones fueron recibidas por multitudes en la capital. La candidatura impulsada por el movimiento estudiantil busca disputar el poder al Partido Progresista Serbio (SNS), después de casi dos años de protestas que trasladaron las demandas de transparencia desde las calles hasta las urnas.

Vučić apela a los valores cristianos mientras los estudiantes también portan cruces

Mientras los estudiantes marchaban hacia Belgrado, el oficialismo celebró una concentración en Niš para respaldar a Vučić y su candidatura, con referencias a la unidad nacional y los valores tradicionales. La disputa también adquirió una dimensión religiosa por que durante las movilizaciones estudiantiles, algunas personas portaron cruces cristianas-católicas. Estos símbolos no permiten atribuir una postura política única a quienes profesan el cristianismo ni presentar la religión como patrimonio exclusivo del oficialismo. Un discurso que simpatizantes de Vučić estan utilizando.

La estrategia comunicativa del gobierno también ha buscado vincular las protestas con supuestas injerencias extranjeras. En un mitin en Novi Sad, Vučić afirmó, sin presentar pruebas públicas que respaldaran su acusación, que potencias extranjeras financiaban las movilizaciones para desestabilizar Serbia. Este tipo de discurso desplaza la atención de las demandas sobre corrupción y rendición de cuentas hacia la supuesta identidad de quienes protestan, lo que puede contribuir a desacreditar al movimiento y presentar a sus integrantes como adversarios de la nación.

Esto resulta contradictorio, ya que figuras de la ultraderecha estadounidense han expresado su apoyo a Vučić. Analistas políticos han comparado esta estrategia con la de Viktor Orbán en Hungría, quien también ha buscado acercamientos con figuras de la derecha estadounidense. Sin embargo, la presencia de aliados internacionales puede reforzar un mensaje dirigido a audiencias extranjeras, pero no determina por sí misma cómo reaccionará el electorado serbio. Mientras tanto, las acusaciones contra el movimiento estudiantil pueden contribuir a desacreditar sus demandas y deshumanizar a quienes protestan.

Protesta estudiantil en Serbia: una disputa por la democracia y el derecho a protestar

La protesta estudiantil en Serbia ha conectado la exigencia de justicia por Novi Sad con el reclamo de instituciones independientes, elecciones transparentes y libertad de prensa. La cobertura desigual de la campaña y las denuncias de intimidación plantean interrogantes sobre las condiciones en que la ciudadanía ejercerá su derecho al voto. La responsabilidad de las autoridades consiste en garantizar la seguridad de todas las personas, investigar las denuncias y respetar las libertades políticas.

La movilización también enfrenta el desafío de mantener una plataforma plural y defender los derechos de todas las comunidades, con independencia de sus creencias religiosas o posiciones ideológicas. ¿Podrá Serbia garantizar que las elecciones se decidan mediante el voto libre y la discusión pública, en lugar de la intimidación y la deslegitimación de quienes cuestionan al poder?

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