Joshua Wong, activista prodemocracia hongkonés, fue condenado este jueves 5 de noviembre de 2026 a otros 10 años de prisión por el Tribunal Superior Hong Kong, tras declararse culpable de conspiración para colaborar con fuerzas extranjeras bajo la Ley de Seguridad Nacional impuesta por China en 2020. El fallo fue dictado por el juez William Tam, quien consideró que el activista de 30 años participó en acciones destinadas a solicitar sanciones internacionales contra las autoridades chinas y hongkonesas.
La sentencia prolonga el encarcelamiento de Wong, quien permanece privado de libertad desde noviembre de 2020 y tenía prevista su liberación en enero de 2027. Con la nueva condena, podría permanecer en prisión hasta finales de 2036, cuando tenga 40 años. Organizaciones internacionales de derechos humanos denunciaron que el caso es una prueba de la legislación de seguridad nacional para perseguir la disidencia política y restringir las libertades fundamentales en Hong Kong.
Joshua Wong recibe una segunda condena por seguridad nacional
La nueva sentencia contra Joshua Wong responde a una acusación presentada en junio de 2025, cuando las autoridades lo señalaron por presuntamente conspirar con el activista exiliado Nathan Law y otras personas para solicitar sanciones y medidas internacionales contra China. Según la Fiscalía, los hechos ocurrieron entre julio y noviembre de 2020, después de la entrada en vigor de la Ley de Seguridad Nacional. Entre las pruebas presentadas figuraron publicaciones en redes sociales y actividades de promoción internacional relacionadas con las denuncias contra las autoridades chinas.
Durante la audiencia, el juez William Tam calificó el delito como grave y estableció inicialmente una pena de 13 años, que posteriormente redujo a 10 debido a la declaración de culpabilidad de Wong y otros factores atenuantes. El tribunal también determinó que los aproximadamente meses restantes de su condena anterior se cumplirán simultáneamente con el inicio de la nueva pena.
En una declaración escrita desde prisión, Wong sostuvo que nunca había promovido la independencia de Hong Kong ni recibido financiamiento extranjero para sus actividades políticas. También explicó que consideraba legales sus publicaciones y solicitudes dirigidas a empresas internacionales, aunque posteriormente reconoció que su interpretación había sido equivocada. Su abogado, Derek Chan, pidió una sentencia que permitiera al activista conservar la esperanza de reconstruir su vida y cuidar de sus padres cuando recuperara la libertad.
De las protestas estudiantiles a la persecución política
La trayectoria política de Joshua Wong comenzó en 2012, cuando tenía 15 años y participó en el movimiento estudiantil Scholarism, que se opuso a la introducción de un programa de educación nacional considerado por sus críticos como una herramienta de adoctrinamiento favorable a China. Dos años después, se convirtió en uno de los principales representantes del Movimiento de los Paraguas, que durante 79 días reunió a miles de manifestantes para exigir elecciones democráticas sin restricciones impuestas por las autoridades chinas.
En 2016, Wong fundó junto con Nathan Law y otras figuras estudiantiles el partido Demosisto, que defendía el derecho de la población hongkonesa a decidir su futuro político. Durante las protestas de 2019, iniciadas contra una propuesta de extradición hacia China continental, adquirió notoriedad internacional por sus denuncias sobre las restricciones democráticas y la actuación policial. Aquellas movilizaciones precedieron a la imposición de la Ley de Seguridad Nacional en junio de 2020, que castiga delitos de subversión, secesión, terrorismo y colaboración con fuerzas extranjeras.
Desde entonces, numerosos dirigentes opositores han sido encarcelados o han partido al exilio, mientras medios críticos y organizaciones civiles suspendieron sus actividades. En noviembre de 2024, Wong recibió una condena de cuatro años y ocho meses por participar en unas elecciones primarias no oficiales, dentro de un proceso judicial que terminó con 45 figuras opositoras encarceladas. Según Amnistía Internacional, más de 300 personas han sido detenidas desde 2020 por presuntas infracciones de las leyes de seguridad nacional o disposiciones sobre sedición, una situación que ha generado preocupación por el deterioro de las libertades civiles y políticas.
Amnistía Internacional denuncia la represión en Hong Kong
La condena contra Joshua Wong provocó nuevas críticas de organizaciones defensoras de derechos humanos y gobiernos extranjeros. Sarah Brooks, directora regional adjunta de Amnistía Internacional, cuestionó la decisión judicial y sostuvo que la legislación de seguridad nacional se ha convertido en una herramienta para castigar la disidencia, en lugar de proteger a la población. La organización exigió la anulación de las condenas impuestas al activista por motivos de seguridad nacional y declaró:
«La comunidad internacional no debe aceptar como la nueva normalidad de Hong Kong la criminalización constante del activismo legítimo».
Estados Unidos y la Unión Europea también criticaron el fallo y solicitaron el respeto de las libertades fundamentales. Por su parte, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Guo Jiakun, defendió el proceso judicial y aseguró que la declaración de culpabilidad estuvo respaldada por pruebas. El jefe del Ejecutivo hongkonés, John Lee, acusó a Wong y sus colaboradores de perjudicar la prosperidad y estabilidad de la ciudad, mientras las autoridades insistieron en que estas leyes son necesarias para preservar el orden tras las protestas de 2019.
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