Manifestantes detenidos rompen ventanas de autobuses policiales durante protestas en India
Manifestantes detenidos rompen ventanas de autobuses policiales durante protestas en India

Continúan las protestas en India este domingo 4 de octubre, con miles de jóvenes, estudiantes y simpatizantes de partidos opositores movilizados en Nueva Delhi y Mumbai para exigir la renuncia del jefe de la Comisión Electoral, Gyanesh Kumar, y cuestionar la polémica revisión de las listas de votantes.

En Nueva Delhi, varios manifestantes intentaron impedir el avance de los vehículos policiales utilizados para trasladar a las personas detenidas. En videos difundidos durante la jornada se observa cómo algunas de las personas retenidas rompieron las ventanas de los autobuses y saltaron de los vehículos para escapar, después de ser detenidas durante las movilizaciones.

Protestas en India por la revisión de listas electorales

Las detenciones se han repetido durante tres días consecutivos, mientras crece la tensión en torno a la revisión de los registros electorales. La oposición y organizaciones civiles sostienen que el proceso podría excluir a millones de personas con derecho al voto, mientras la Comisión Electoral y el gobierno federal rechazan las acusaciones y afirman que la medida busca eliminar registros duplicados y de personas que no cumplen los requisitos para votar.

Durante las protestas de este fin de semana, la policía de Delhi detuvo a cientos de personas que intentaban llegar a Jantar Mantar, uno de los espacios destinados a la protesta en la capital. Algunas personas fueron vistas saliendo por las ventanas de los autobuses después de ser trasladadas, para volver posteriormente a la movilización. Este domingo, las detenciones continuaron. De acuerdo con información publicada por The Indian Express, alrededor de 250 personas fueron detenidas durante la jornada, entre ellas integrantes de organizaciones estudiantiles y opositoras. Los agentes utilizaron autobuses y vehículos policiales para trasladar a las personas retenidas, mientras algunos manifestantes intentaban impedir que los vehículos abandonaran la zona.

El problema de fondo no es únicamente la disputa entre manifestantes y policías. Cuando la respuesta frente a una movilización política consiste en impedir reuniones, desplegar grandes contingentes policiales y trasladar masivamente a quienes protestan, surge una pregunta fundamental sobre las condiciones reales en las que puede ejercerse la libertad de reunión y expresión. Cualquier actuación policial también debe respetar los principios de necesidad, proporcionalidad y protección de la integridad física de las personas detenidas.

«La policía me arrastró del pelo. La policía está recurriendo a la brutalidad».
—Aahna Singh, activista y estudiante de ciencias políticas de la Universidad Jawaharlal Nehru.

El origen de las movilizaciones se encuentra en la llamada Revisión Intensiva Especial, conocida como SIR, un proceso iniciado en Bihar en 2025 y posteriormente extendido a otros estados y territorios de India para revisar los registros electorales. La Comisión Electoral sostiene que la medida busca eliminar registros duplicados, personas fallecidas o inscripciones de quienes no cumplen los requisitos, además de incorporar a quienes tengan derecho a votar y hayan sido omitidos por error.

La oposición y organizaciones civiles sostienen, en cambio, que los requisitos establecidos para demostrar la elegibilidad pueden dejar fuera a personas que sí tienen derecho al voto. Una investigación de The Indian Express señaló que más de 13 millones de nombres fueron retirados de los borradores de los padrones en 30 estados y territorios durante el proceso, aunque la eliminación de un nombre de un padrón provisional no significa necesariamente que esa persona haya perdido de manera definitiva su derecho electoral.

Las acusaciones de que el procedimiento beneficia al Bharatiya Janata Party, encabezado por el primer ministro Narendra Modi, han sido rechazadas tanto por el partido gobernante como por la Comisión Electoral. El organismo, además, ordenó acelerar la incorporación de votantes elegibles que hubieran sido excluidos por error, una medida que busca responder a parte de las críticas sobre el procedimiento.

La controversia también adquirió una dimensión institucional después de que The Indian Express reportara que los comisionados electorales Sukhbir Singh Sandhu y Vivek Joshi habían presentado objeciones formales en al menos 14 ocasiones durante los últimos meses sobre decisiones relacionadas con la revisión de los padrones y otros procedimientos. La Comisión Electoral cuestionó la caracterización de esas diferencias como objeciones formales y sostuvo que se trataba de deliberaciones internas entre sus integrantes.

Una juventud que ya había conseguido una renuncia

La actual movilización tampoco surgió de la nada. El movimiento juvenil conocido como Cockroach Janta Party comenzó como una iniciativa satírica en internet y adquirió fuerza durante las protestas contra las irregularidades y filtraciones relacionadas con exámenes de acceso a instituciones educativas. Después de semanas de movilizaciones, el ministro de Educación, Dharmendra Pradhan, renunció en julio.

Simpatizantes de partidos de oposición de Modi corean consignas durante una protesta contra el jefe de la Comisión Electoral, Gyanesh Kumar en Nueva Delhi, India, el 2 de octubre de 2026. AP Foto
Simpatizantes de partidos de oposición de Modi corean consignas durante una protesta contra el jefe de la Comisión Electoral, Gyanesh Kumar en Nueva Delhi, India, el 2 de octubre de 2026. AP Foto

Ahora el movimiento trasladó parte de sus demandas hacia el funcionamiento de las instituciones electorales. Sus integrantes exigen la renuncia de Gyanesh Kumar y la revisión del SIR, mientras distintos partidos opositores también anunciaron nuevas movilizaciones. Para el 7 de octubre está prevista una protesta frente a la Comisión Electoral y el movimiento juvenil ha anunciado otra concentración para el 10 de octubre.

La movilización juvenil coincide, además, con una serie de protestas encabezadas por estudiantes universitarias en Nueva Delhi contra la violencia sexual y las restricciones impuestas a las mujeres bajo el argumento de protegerlas. Desde septiembre, estudiantes de distintas universidades han marchado bajo consignas como «Hum Auratein Aazad Hain», que significa «Nosotras, las mujeres, somos libres», después de la agresión sexual contra una adolescente de 17 años en Delhi.

Las estudiantes han cuestionado particularmente las medidas que limitan la movilidad de las mujeres en lugar de concentrarse en prevenir y sancionar las agresiones. En una protesta de la Universidad de Delhi, las participantes reclamaron que los toques de queda no impiden que los hombres cometan violencia sexual y exigieron espacios públicos seguros, rendición de cuentas y medidas contra los agresores.

Así, dos movilizaciones con demandas diferentes están expresando una preocupación compartida entre sectores jóvenes: quién responde cuando las instituciones que deberían garantizar derechos son percibidas como incapaces de hacerlo. En un caso se discute el derecho a participar en elecciones; en el otro, el derecho de las mujeres a estudiar, desplazarse y ocupar el espacio público sin que las restricciones recaigan sobre ellas.

El derecho a protestar también está en disputa

Las autoridades de Nueva Delhi han utilizado órdenes que restringen las reuniones públicas en las zonas donde se desarrollan las protestas. La policía sostiene que las medidas responden a razones de seguridad y control de multitudes, mientras organizaciones estudiantiles y opositoras consideran que esas restricciones están siendo utilizadas para impedir la movilización política.

El debate no puede reducirse a determinar quién logra imponerse en las calles. Una democracia requiere elecciones confiables, pero también instituciones electorales capaces de responder públicamente a las dudas sobre sus procedimientos; requiere cuerpos de seguridad que mantengan el orden, pero también límites claros frente al uso de la fuerza; y necesita ciudadanía capaz de cuestionar al poder sin que la protesta sea tratada automáticamente como una amenaza.

Las escenas de manifestantes intentando escapar por las ventanas de un autobús muestran hasta qué punto la confrontación ha escalado. También recuerdan que una detención no elimina los derechos de la persona detenida. La integridad física, el debido proceso y la posibilidad de expresar desacuerdos políticos siguen siendo obligaciones que corresponden al Estado incluso durante una jornada de alta tensión.

Toda la situación ha creando una de las mayores crisis de presión social que ha enfrentado el gobierno de Narendra Modi.

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